La vida que hem escollit

Hoy, salía satisfecha de mi instituto, tras el cierre a un proyecto de convivencia que se ha llevado a cabo allí en el que se exaltaban valores como Transformar, Escuchar, Reciclar, Opinar y Respetar. Al cierre, además, mi clase ha hecho una pequeña representación a favor de la cultura.
Así salía yo, contenta, con esa sensación de satisfacción dentro que te da cuando haces algo para los demás, algo que intenta enseñar algo o que pretende remover conciencias.

Me ha durado hasta que he visto en mi propia ciudad, la que tanto quiero y defiendo cómo cierto colectivo usaba el miedo y el odio a su favor. Y como un caso policial contra el terrorismo sacaba miedo y odio de debajo de las piedras y los exponía en las calles.
En ese momento me he desinflado. He pensado en que no importa qué hagas, no importa cuánto luches, siempre va a haber quien promueva el odio a los demás. No digo esto defendiendo a los terroristas, que ya os veo venir. No nos volvamos locos. Hablo en contra del odio en general, el que generan ambas partes. Tan despreciable me parecen unos como otros.
Me ha dado rabia. He pensado ¿Para qué? ¿Para qué hacemos estas cosas si no sirven de nada?

Luego he recordado una frase que dice: "Mucha gente pequeña en muchos lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo."
Y eso somos nosotros, gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas. Eso es lo que marca la diferencia, no dejar de luchar. Lo único que podemos hacer. Seguir tirando piedras al gigante, hasta que le tiremos tantas que caiga al suelo.
Hay que seguir con esas pequeñas acciones. Poco a poco marcarán la diferencia.

Cornellà no es una ciudad perfecta. Comete sus errores. Pero si algo no es, es una ciudad racista. A mi ciudad no le representa ese tipo de propaganda.
He visto algún comentario diciendo “Qué podías esperarte de Cornellà”. Para empezar, no somos la capital del terrorismo o algo así, y esto está pasando por toda Europa. Para seguir, veo muchas quejas siempre. Cornellà es una mierda, Cornellà da asco, Cornellà esto, Cornellà lo otro. Veo muchas quejas y poca gente quejica intentando arreglar algo. Luego se ríen de los que organizan ferias solidarias, fiestas para los ciudadanos y actividades para los niños. O se quejan del ruido que hacen, claro que sí. Mira, si sólo vas a vivir aquí para quejarte, vete a otra ciudad.

Y bueno, que me he ido por las ramas. Llevaba tiempo intentando decidirme entre la vertiente turística y la sociocultural de lo que estoy estudiando. Ahora sé qué es lo que quiero.
El turismo me gusta y quiero probarlo, pero durante estos meses me he dado cuenta de que llevaba tiempo dedicándome a lo sociocultural. Y quiero seguir, quiero ir a más. Quiero seguir formando parte de la gente pequeña, haciendo cosas pequeñas en sitios pequeños.


#EntusiasmeSospitós #LaVidaQueHemEscollit

L'espurna del canvi comença en un mateix. La força dels somnis és l'arma dels rebels.
(Els Catarres; Seguirem lluitant)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Perlas

más que simples palabras

Monedas, estrellas fugaces y otras tonterías