Pensamientos de los míos estrenados los 25

“Vuela alto, avanzando
Mirando hacia adelante
No dejes nunca que nadie apague tu pasión.”


Mi mayor deseo siempre ha sido uno muy básico pero también muy amplio: ser feliz. Y ahora que miro a mi alrededor y hacia atrás sonrío con satisfacción porque me doy cuenta de que todo es mucho mejor de lo que esperaba.

Tengo gente a mi lado mejor de lo que nunca hubiera soñado, amigos y amigas aquí y allí en los que confío a ciegas y a los que no necesito decir que me tienen para todo ni yo necesito oírlo de ellos. Lo sabemos.

Tuve un trabajo que adoré y en el que fui buena. He tenido otro que he odiado con toda mi alma pero que ahora me da anécdotas que contar.

Estudié algo que no tenía nada que ver conmigo, luego crucé un puente y estudié lo que siempre debí haber estudiado. Y más tarde decidí que no era suficiente y aquí estoy ahora, en mitad de otros estudios que no podrían ser más adecuados para mi.  

Y en todo este camino lo más importante es lo que ha pasado conmigo:

Hoy me gusta cómo soy porque no soy como soñé ser. Porque soñé con ser perfecta, sin miedo a nada, sin defectos. Soñé que era otra persona.
En cambio, aprendí a ser yo. Y no fue fácil, pero hoy soy alguien que sigue mejorando y aprendiendo.
Soy alguien que sigue teniendo miedo pero que es valiente porque decide enfrentarlo.

Soy alguien a quien le quedan mil cosas por mejorar, aprender y enfrentar pero soy diferente a cómo fui porque estoy deseando hacerlo. He cambiado. He mejorado y hoy sé que puedo seguir mejorando.
He aprendido que si se curan los pensamientos, se cura el corazón. Que no vale la pena sufrir por lo que ya ha pasado. Ya está superado.

Me creí débil y cobarde. He pensado toda mi vida que yo no era luchadora, que no era fuerte ni valiente. Pero ¿y si durante todo este tiempo en realidad lo fui más que nunca? Quizás lo he sido toda mi vida. ¿Quién dice que los fuertes no lloran, que los valientes no tienen miedo? Quizá parecer débil ante los demás no me hace serlo. Quizá, que sea como soy significa que soy más fuerte y valiente de lo que yo creí.
Hoy no creo que sea fuerte y valiente. Hoy sé que lo soy.
Porque a veces, ser valiente y fuerte puede significar tener preparada una nueva sonrisa cada mañana y cinco carcajadas tras cada caída. 
Y de eso a mí siempre me ha sobrado.

Comentarios

  1. Bocabadada me has dejado. Olé tu valentía en esas situaciones en las que no te sentías cómoda pero aún así diste lo mejor de ti.

    ¡Bravo!

    ResponderEliminar
  2. Siempre lo has sido tu lo has dicho, tienes esa sonrisa, ese espíritu y ese gigantesco corazón y todo eso junto te han proporcionado el don de ser la chica que más vale en el mundo.
    Me siento tan contenta que con tus recientes 25 años te visualices tal y como eres y que estés contenta con tu vida.

    Continúa siendo feliz y prosperando en la vida.
    TE QUIERO.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Perlas

más que simples palabras

Monedas, estrellas fugaces y otras tonterías